Para aprender a reaccionar ante una agresión, como método de defensa personal.
Para ayudarnos a liberar el estrés y a enfrentarnos a situaciones con control, como sistema de preparación psicológica.
Para mantenernos en forma físicamente, como sistema de preparación física.
Una clase general se divide en calentamiento, potencia, técnica, trabajo de estrés, trabajo físico y estiramientos. Dependiendo del día, se trabajará más la parte física, la técnica, la psicológica, etc… además de los monográficos dedicados a situaciones en las que se requiere un aprendizaje específico. En definitiva, se trabaja todo tipo de distancias de combate, con o sin armas (cuchillo, palo, pistola, objetos a nuestro alcance…) y como enfrentarse a ellas de la manera más rápida, efectiva y controlada posible.